En estos días de calor muchos nos vamos a la sierra de Madrid a pasar el día fresquitos, pues siempre hay varios grados menos que en la ciudad. El terraza-tour de hoy se encuentra en uno de los pueblos más conocidos y con tradición de caminatas por sus bosques, en  Cercedilla. De camino a las piscinas naturales de Las Dehesas y a la calzada romana podemos parar en un restaurante clásico de la zona, Los Frutales, para disfrutar de su cocina y de sus jardines!

 

Los frutales es un restaurante y también un hotel rural. El restaurante está abierto todo el año y en invierno es una gozada calentarse en su comedor después de un paseo por la sierra. En verano la terraza en el jardín es una delicia, y una de las opciones más agradables y fresquitas de la sierra. Pero  es restaurante, hay que ir a comer.

 

Pero para mí, lo mejor es el jardín que hay en la parte trasera del restaurante, cruzando el arroyo que lo bordea, y que da acceso al hotel rural. Pasando  por delante del huerto ecológico que tienen, el corral con gallinas, gansos, pavas y pavos reales llegamos a un lugar que parece sacado de un bosque del norte de España, con sus azaleas, rododendros y cabaña incluida… yo me vengo aquí un finde!!

 

Tenía unas fotos en el teléfono de esta primavera de un día que fuimos a comer y, aunque no se vean muy bien, quería que vierais qué bonito está con las azaleas y los rododendros en flor. En su web también tienen galería de fotos.
La carta la podéis ver aquí  http://www.los-frutales.com/carta.html  y mi recomendación personal es la trucha! Desde pequeñita vengo a este restaurante y casi siempre me pido lo mismo.
Y después de comer volvemos a Madrid en el tren de cercanías que sale desde Cercedilla.. una excursión  clásica  para los madrileños.
¡Saludos!
PD: Hoy es el cumpleaños de mi padre! Muchas felicidades papá!

huertosterraza-tour

Comment

  • Qué maravilla Isabel! Siempre he estado enamorada de este jardín. Recuerdo la época en que todavía era una estación y ya me gustaba el edificio. El día que mi padre me contó que lo estaban convirtiendo en jardín no paré de pedirle que me llevara a verlo hasta que lo hizo. Es muy especial.

  • Hola Mónica, ¡qué suerte haber conocido la estación antigua y haber visto la transformación! muchas gracias por tu comentario, un fuerte abrazo.

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