En el garden tour de hoy vamos a visitar un jardín diferente a lo que estamos acostumbrados. El jardín de la Fundación Calouste Gulbekian es un espacio que envuelve la valiosa colección del museo y desprende un gusto «retro» y artísitico muy peculiar por cada rincón. Te va a sorprender.
Como pequeña introducción, es importante saber que la  Fundación Calouste Gulbekian  constituye un importante Centro Cultural Internacional y tiene por finalidad promover la educación, el arte, la ciencia y la caridad, desde su posición de institución privada. La sede principal, en Lisboa, muy cerca del  Parque Eduardo VII, dispone de salas de exposición, orquesta, varias bibliotecas, el  Centro de Arte Moderno  y el museo de la colección de Calouste Gulbekian,  importante coleccionista, que fue donada por el magnate a Portugal cuando murió en 1955. Durante 40 años recopiló joyería grecorromana, monedas helénicas, hermosas obras de arte orientales y piezas romanas entre otras. Abarca gran parte de arte islámico, egipcio, griego, asiático y europeo bajo un sólo techo. Además incluye obras de Rembrandt, Rubens, Monet, Van Dyck y Renoir. Realizan infinidad de actividades educativas, cursos, publicaciones y concierto. Gulbekian es sinónimo de cultura portuguesa  y la Fundación además patrocina varios museos de otras ciudades lusas. 
 
Como curiosidad, el museo fue reformado en el año 2001, y muchas de sus obras se fueron de manera temporal al Museo Metropolitano de Nueva York. Podéis leer más sobre la Fundación en este  enlace.

 

En la página de la Fundación podéis disfrutar de un  mapa interactivo  donde señala todas y cada una de las especies vegetales utilizadas en el jardín, mola bastante.

 

Y ahora viene lo mejor, pues  la historia de este jardín os va a entusiasmar.  A simple vista se ve que es un espacio de líneas modernistas y que podríamos datar del siglo XX. Pero  el origen de este jardín se remonta a la finca o quinta de un palacio a las afueras de la ciudad de Lisboa del siglo XVIII, que tenían la típica distribución de las quintas de entonces, con su construcción, jardín, huerto, viñedos y huerta de maíz.
En el año 1.861, el Palacio y la Quinta fueron adquiridos por José Eugenio María de Almeida, que obró una gran transformación convirtiendo la finca y el palacio del siglo XVIII en un gran parque y palacio de estilo neoclásico. Era el siglo XIX, y con una monarquía liberal europea en Portugal, los cambios eran vistos somo señal de civilización y progreso.
Las obras se llevaron a cabo entre los años 1.866 y 1.870 y  el proyecto del jardín se encargó al jardinero suizo Jacob Weiss, formado en la escuela francesa de diseño de jardines. Una parte central del terreno se convierte en lago y la vegetación es ahora un bosque denso y exuberante con vegetación autóctona y exóticas. Se dan fiestas y conciertos y hay una gran relación entre el palacio y el lago. A partir de ahora se denomina Parque de Santa Gertrudes, por la madre del jardinero o del arquitecto, no me queda claro.
in  O Ocidente, n.º 205, 1 de Setembro de 1884.
En el año 1.883  la viuda de Almeida, Doña María Dolores Pinto dona el Parque de Santa Gertrudis a la ciudad para su uso como zoológico, que lo ocupa durante 10 años. Más tarde,  en el siglo XX, el parque es escenario de la intensa vida social de los lisboetas, de carreras y de fiestas, y se convierte en velódromo e hipódromo. En el año 1.943  se instala en el Parque la Feria Popular de Lisboa, a modo de parque de atracciones, como en la mayoría de ciudades europeas.
En el año 1.957 el parque es adquirido por el Museo Calouste Gulbekian, y comienzan los trabajos de reforma y renovación del jardín a las órdenes de los paisajistas Antonio Viana Barreto y Gonçalo Ribeiro Telles. También se encarga a Gonçalo Ribeiro Telles y a Manuel de Azevedo Coutihno, respectivamente, el Proyecto de Servicios Internos del jardín y un estudio de mantenimiento y conservación del parque, gravemente dañado por el intenso uso de los últimos años.

 

 

 

El carácter de este parque fue decisivo en el diseño y la construcción de la sede del proyecto del Museo de la Fundación.  El propósito de este programa es mencionado en la sede de Instalaciones y Museo: «El Parque de Santa Gertrudis, debidamente restaurado el vigor de la vegetación, constituyen uno de los mayores espacios públicos de interés de Lisboa, junto con la ubicación privilegiada, que sin duda atraerá a la población y proporcionará posibilidades a la Fundación para una mayor difusión de sus actividades culturales.»
Las obras del edificio comenzaron en 1963 y se terminaron en 1969 y ponen de relieve las innovadoras soluciones constructivas que se aplicaron, sobre todo en los sistemas de drenaje y uso del agua, como el sistema estructural del lago,  atravesado por una canalización subterránea, y la creación artificial el ecosistema de humedales de sus bancos, las técnicas de siembra y establecimiento de árboles en losa, entre otros.  

 

 

 

 

 

En el año 2.000 fue invitado Gonçalo Ribeiro Telles para llevar a cabo un nuevo proyecto para la rehabilitación del Jardín. Iniciadas en 2002, las obras se encuentran en su fase final, que ya han completado las fases uno, dos y tres.
Hasta ahora se ha hecho una gran operación de limpieza y aclareo de la vegetación, así como la apertura de nuevas rutas y zonas de diversión en áreas previamente inaccesibles. También se ha  procedido a la clausura y la formación de bordes con arbustos como el mirto, el boj y otras especies  utilizadas en este jardín  portugués  desde su concepción inicial, muchos de las cuales incluso  han sido reproducidas en viveros de la Fundación para salvaguardar su patrimonio genético.    
Es en este momento cuando se ha completado la  cuarta fase de la rehabilitación de los jardines, con la pavimentación de caminos  y la construcción de una pequeña zona de estancia en la orilla sur del lago. 
 
El resultado de estos trabajos en la última fase es  «la fuerza de la vegetación», sorprendente y muy cómoda, pues el jardín está poblado en todos sus rincones, llenos de eventos planificados y espontáneos, un lugar de descanso donde todos nos sentimos «en casa».

 

Hasta aquí he resumido  la  información  ofrecida en la  página de la Fundación  pero a continuación reproduzco  literalmente  traducido el texto, pues es un texto con unas palabras muy escogidas que he preferido no resumir.
 
«Construido en los años 60, segundo proyecto de los arquitectos paisajistas António Viana Barreto y Gonçalo Ribeiro Telles,  el jardín de los jardines de Calouste Gulbenkian es uno de los más emblemáticos del movimiento moderno en Portugal y una referencia a la arquitectura del paisaje portugués. Este tipo de diseño, basado en la sutil geometría que nos ofrecen espacios y ambientes en lugar de ejes, caminos y parterres, se puede encontrar en otros parques, como los americanos o los daneses de la época, o en la tradición del paisaje japonés, el uso de la vegetación está aquí pionera a nivel internacional. La reproducción de los códigos de la ecología del paisaje patente portuguesa en la elección, cultivos intercalados y la ubicación de las especies de plantas, crean situaciones, «micropaisajes», que nos son familiares, no sólo a nosotros, los seres humanos, sino también a la fauna que lo habita.
 
Esta forma de trabajo a partir de las reglas del paisaje es un elemento importante de la escuela de arquitectura del paisaje raíces portuguesas  junto con la escuela alemana, y alcanza, en este jardín, el pináculo de su expresión.
 
El jardín que nos encontramos hoy en día, un área verde y lleno de lugares increíbles,  es el resultado de un intenso diálogo entre el hombre y la naturaleza.  En este caso, se trata de una situación única, ya que serán los autores del proyecto original de intervenir, con el tiempo, aprovechando el crecimiento de la vegetación y el jardín satisfaciendo las nuevas exigencias de los tiempos.»

 

La cafetería y bar ideales para hacer una paradita.

 

 

Y después de toda esta información y como última reflexión personal, os confieso que cuando llegué percibí una emoción especial y sentí como si ya conociera este parque, o como si estuviera abriendo uno de esos libros que te transportan a tu infancia y te traen buenos recuerdos. Solía ojear los libros de una habitación de mi abuela paterna y había uno que era de dibujos de arquitectura, de chalés y viviendas unifamiliares, con planos, alzados, secciones… y jardines. Los recuerdo como si fuera ayer. No he vuelto a ver ese libro pero cuando tuve en mis manos el de  Thomas Church  «Gardens are for people» entendí que ambos libros eran de la misma época y de la misma tendencia. El siglo XX, los años 50, 60 y 70 me gustan muchísimo y creo que es por esas tardes fotografiando con la mirada dibujos de planos de viviendas y de sus jardines estilo años 60. Este jardín  me llevó de vuelta a esa época y a mis recuerdos de árboles y jardines a tinta y en planos.
Ya me despido. ¡Espero que hayáis disfrutado del Garden Tour!
Saludos,
Isabel
PD. La entrada la jardín es gratuita.

Bibliografía
Página oficial de la Fundación Calouste Gulbekian www.museu.gulbenkian.pt

 

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